¿Sabes qué diferencias hay entre los bootcamps a part-time y full-time? Te damos todas las claves para que escojas el que más se adapte a ti

¡Los bootcamps son ideales para tu carrera profesional! Qué arranque más efusivo hemos tenido, ¿no crees? Lo es, precisamente, porque vamos a hablarte de un tema que nos apasiona. Esta es una modalidad de formación que, como ya sabrás, lo está petando. ¿Pero son mejor los part-time o los full-time? ¡Vamos con la respuesta!
Por un momento queremos que pienses en ti, en tu estilo de vida y en los objetivos que te has marcado. ¿Qué te parecería empezar con un programa de formación que se adapta a tu tiempo en cierto modo? Con cuatro o cinco horas diarias tienes más que suficiente para comenzar a desarrollar una disciplina específica.
Esta primera opción se está popularizando entre estudiantes que acaban de terminar el grado universitario. Como alternativa a los másteres, es idónea para quienes desean empezar en el mundo laboral sin dejar los estudios del todo. Lo sabrás bien, pero no basta con terminar la carrera, hay que correr un poco más (sí, es un chiste malo).
Más allá de este caso, tiene otras ventajas que pretendemos poner sobre la mesa:
Existe la falsa creencia de que este tipo de formación es menos ambiciosa respecto a la que abordaremos después. Cierto es que necesitas dedicarle menos tiempo al día; sin embargo, eso no significa que tengan menos contenidos. En realidad, estos se distribuyen como si fuera un chicle (vaya comparación), es decir, que se estiran.
Para que comprendas mejor lo anterior, te pondremos un claro ejemplo. Un curso de programación puede ser part-time con una dedicación media (cuatro horas diarias). Para ello, en lugar de poseer una duración de tres semanas, puede alargarse hasta el mes y medio. Esperamos haber derribado el mito de que no son tan adecuados.
Vamos ahora a ver la otra cara de la moneda, que son los bootcamps a full-time. ¿Qué ocurre cuando estás ocho horas diarias con una formación? Lógicamente, que avanzas más rápido, dado que son más exigentes. Serían comparables (pero en ningún caso iguales) con los cursos intensivos.
Durante los últimos tiempos están ganando adeptos entre quienes acaban de dejar su trabajo y necesitan darle un giro de 360º a su carrera profesional. Por cierto, si no has notado nada incoherente en la cifra anterior, hazte un bootcamp de Matemáticas, que nunca viene mal.
Hay ciertas ventajas que no podemos dejar de lado y que queremos que conozcas:
Partiendo de estas tres ventajas, no podemos dejar de recomendarte este tipo de formación. Para nosotros, es igual de importante que la anterior, aunque depende siempre de tus necesidades y expectativas. Aun así, como es lógico, lo más importante es el tiempo que tengas a tu disposición.
El ejemplo que mostrábamos antes también podemos dártelo ahora. Una formación de ocho horas diarias, en vez de extenderse durante un mes, puede cursarse en dos semanas. Incluso es posible reducir todavía más el número de días, aunque todo depende del programa y de la academia (hay algunas que van a todo tren, y eso nos encanta).
Hemos llegado casi al final con la pregunta más compleja de todas: ¿es mejor un bootcamp a part-time o a full-time? La realidad es que ambos tienen sus beneficios para tu futuro laboral, pero te los proporcionan de diferentes formas. Recuerda que el factor determinante es la dedicación que eres capaz de darle.
Después de una reflexión compleja, logramos identificar ciertos perfiles que decantan la elección hacia una opción u otra:
Como has podido ver, los bootcamps a part-time y full-time son diferentes, aunque también compatibles. Cuando hayas finalizado uno a dedicación parcial, podrías comenzar con otro a tiempo completo. De este modo, has tenido tu primera toma de contacto y sabes por dónde van los tiros. ¿Te atreves? ¡Comienza ahora!
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